La biografía personal e intelectual de Margaret Bourke-White, la fotógrafa de Fortune o de Life, esa nómada que utiliza la cámara para dar a ver justo lo que sus ojos ven, que se fascina con la aplicación en el espacio de la conjunción de la ingeniería y la industria del acero, que se adentra en los rostros de la Gran Depresión –años 1930– aunque no localice los nexos entre uno y otro universo, discurre pegada a la imagen de un siglo XX que se estrenaba proclamando su confianza en apurar el desarrollo de las fuerzas productivas.
Margaret Bourke-White, esa mujer de vocación independiente, fotografía “momentos de la historia” tal si redactara un texto igualitario e imposible en el que la buena composición del objeto a publicitar domina el primer plano mientras el elemento humano se subsume en un universo de engranajes con el que (...)


