Nunca es tarde para desasnarse: después de tantos años con una imagen imponderable de Carme Riera por haber leído en los años 1970 su primer libro Te dejo el mar, conjunto de narraciones protagonizadas por unos personajes al margen de la “normalidad” cotidiana. Y años después El último azul, cuya descripción de los chuetas [descendientes de los judíos mallorquines], el uso innovador de los procesos inquisitoriales, su intertextualidad y admirable planteamiento de las cuestiones éticas me parecieron de una riqueza insuperable. Carme Riera nos sale ahora con una novela policíaca.
De repente, la Universidad Autónoma de Barcelona se ve cubierta de carteles en los que se pide ayuda para encontrar a Constantinu Iliescu, alumno rumano del programa Erasmus, desaparecido sin dejar rastro. Poco después, es asesinada Laura Cremona, estudiante italiana, también de Erasmus, y novia de Iliescu. Luego, una cascada de cadáveres: Domenica Arrigo y Marcel Bru, ambos estudiantes, y Carles (...)


