Durante la década de 1970, marcada por avances reales en la igualdad de género, la industria cinematográfica francesa parece esquizofrénica. El número de personajes femeninos que dirigen la acción de las películas es mayor que nunca, mientras que las figuras del “macho” superviril también están en su apogeo.
Pero es otro tipo masculino el que se representa con mayor frecuencia durante este periodo: el del “hombre en crisis”, esto es, personajes que atraviesan un momento vital percibido como “crítico”, sin que ese sentimiento necesariamente lo provoquen acontecimientos fuera de lo común. De las 362 películas estudiadas, 82 tienen uno o más hombres en crisis como protagonistas, y 42 como personajes secundarios. El motivo, por lo tanto, afecta a casi el 30% de los 280 protagonistas masculinos, lo que lo sitúa muy por delante del motivo del personaje “viril”, sin embargo omnipresente en las películas policíacas.
El hecho de mostrar a hombres en (...)


