
¿Se había colado de nuevo el general Faidherbe en la campaña electoral de Lille? En 2020, el viejo militar colonial, oriundo de la ciudad, fue el invitado sorpresa en las elecciones municipales. El movimiento Black Lives Matter había irrumpido en Europa tras el reciente asesinato de George Floyd en Minneapolis y, de Bristol a Bruselas, los monumentos a la gloria del pasado esclavista o colonial se vieron cubiertos de oprobio. La estatua ecuestre que domina desde 1896 la plaza de la República, en el corazón de la capital del Flandes francés, tampoco se libró de los abucheos: “¡Faidherbe debe caer!”.
La corporación municipal socialista, sorprendida al principio por la polémica, se apresuró a enterrarla. Reelegida por los pelos frente a una lista ecologista, prometió instalar una “placa explicativa” a los pies de la estatua y creó a hurtadillas una comisión consultiva sobre el asunto. Cuatro años después, apareció, en efecto, un (...)


