Negociaciones y transacciones siempre han sido parte del arte de la guerra, aunque no todos los conflictos acaban con la firma de un tratado de paz. Así, lo que el 9 de junio de 1999 puso fin a la guerra de Kosovo y a los bombardeos aéreos de la Alianza Atlántica fue un “acuerdo técnico militar” negociado y firmado en un cuartel de Kumanovo, en Macedonia del Norte, por el general británico Michael Jackson en nombre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y los generales Svetozar Marjanović y Obrad Stevanović en nombre de la República Federal de Yugoslavia (RFY).
El acuerdo estipulaba el cese de las hostilidades, el despliegue de las Fuerzas de la OTAN para Kosovo (KFOR), la retirada de las fuerzas yugoslavas, la definición de una zona de seguridad de cinco kilómetros en torno a las fronteras terrestres de la provincia y una zona de seguridad (...)



