A diferencia de ciertos autores que intercambian cartas con la intención de publicarlas en vida, la correspondencia mantenida durante casi treinta años entre el poeta y psicólogo sueco Tomas Tranströmer (Nobel de Litaratura de 2011) y el también poeta y activista norteamericano Robert Bly, no persigue otra finalidad que airear sus conciencias y afianzar sus ideas. Ambos deseos parecen satisfechos en estas 300 cartas que testimonian una amistad y admiración sinceras, además de un cuestionamiento recíproco de los puntos de vista y de los tópicos que imperan a ambos lados del Atlántico.
Que ambos poetas y traductores tengan una personalidad y una formación muy distintas, enriquece los textos y acentúa el interés del libro. Uno traduce al otro al idioma de su propio país y utilizan las cartas para resolver los problemas que van surgiendo en su trabajo. “Cuando escribimos poemas políticos (…) los americanos albergan un anhelo de morir, pero (...)


