Quizás sea en el terreno del reconocimiento y ejercicio, legal y social, de los derechos y libertades individuales en donde estribe una de las mayores diferencias entre Occidente y el Mundo árabe. Ambas sociedades, dominadas durante siglos por religiones monoteístas, y por lo tanto monolíticas en su concepción de la manera de vivir, han seguido procesos muy diferentes en la resolución de la disyuntiva acerca de la primacía de la razón sobre el sometimiento a las leyes divinas. Mientras que desde la Ilustración las sociedades occidentales han avanzado en este proceso racionalista las sociedades árabes, musulmanas o cristianas poco importa, están todavía en fase muy incipiente, en la que las experiencias individuales en pro de la conquista de las libertades personales, en particular las de la mujer, tienen valor de testimonio heroico.
Este es el contexto en el que Joumana Haddad escribe su libro. Libanesa, cristiana, políglota, poeta, editora de la (...)


