Lo recordaba Norman Mailer recientemente. Nunca como en este momento la discusión sobre la identidad americana puede resultar una cruel ironía. Justo cuando la nación americana se ha convertido en el país más poderoso del planeta, la pregunta acerca de la identidad cobra verdaderos ribetes dramáticos que esconden –de ahí la ironía– una larvada inseguridad, que, sin duda alguna, recorre con signos evidentes las actuales elecciones norteamericanas.
Samuel P. Huntington, profesor de la Universidad de Harvard, ha sido durante esta última década uno de los autores más frecuentemente citados en el debate multicultural y geopolítico. Su estudio El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial ha pasado a ser un estado de referencia cuando se trataba de la discusión sobre los nuevos conflictos civilizatorios y sus consecuencias. Fue este ensayo el que sirvió incluso de apoyo general a la divulgación de ciertas tesis que primaban la polarización especialmente de (...)


