Cuando en la España de hoy, los medios dominantes hablan de “nacionalismo”, casi siempre hacen alusión a los llamados “nacionalismos periféricos”, o sea al vasco, catalán, gallego y otros. Con frecuencia, estas corrientes democráticas y no violentas, son presentadas de modo negativo, calificadas de irresponsables o de maximalistas, y a menudo caricaturizadas, acusadas de querer “romper España”.
Aquellos que semejante discurso emiten sobre estos nacionalismos, parecen haberse olvidado del nacionalismo de Estado, el “españolismo”, doctrina oficial, durante cuatro decenios, del franquismo que no por nada se autocalificaba de “bando nacional”. Ese mismo exceso, tan largo, de nacionalismo reaccionario, y hasta fascista, tiene una gran responsabilidad en el carácter vehemente que pueden adoptar, a veces, hoy, los nacionalismos periféricos.
De ahí la necesidad de estudiar ese discurso nacionalista de Estado que es lo que se proponen, brillantemente, los autores de este libro. Carlos Taibo, que ha dirigido el conjunto de trabajos, reflexiona (...)


