
- ALEXANDER MASSOURAS. – New Hermes (‘Nuevo Hermés’), 2016
Primero, se informatizó: en la década de 1980, en Francia y otros países las administraciones públicas equipan a sus empleados con microcomputadoras que contribuyen a la medición de la productividad. Desde la década del 2000, se digitaliza. En principio, para mejorar la calidad del servicio público ofrecido al usuario; en realidad, para reducir su coste. Contrariamente a lo que afirman sus defensores, la digitalización, al igual que la “desmaterialización”, busca sobre todo ahorrar. O luchar contra el fraude con, como corolario, la complicación de los trámites, en particular de los que se exigen a los más vulnerables.
“Renta de solidaridad activa” (RSA; subsidio para personas sin recursos o con escasos ingresos), “subsidios a adultos discapacitados” (AAH por sus siglas en francés), subsidios familiares o ayudas a la vivienda: 32 millones (...)


