
- MARKUS RAETZ. — Hasenspiegel (‘Espejo-conejo’), 1988-2000
Un director israelí se presenta ante el público francés. Lo acompaña, o lo lastra, una película titulada Yes, que inevitablemente habla de Israel. Desde la creación de dicha nación, y desde hace dos años con más motivo todavía, ¿qué tema puede abordar con decencia un director israelí, sino Israel, Palestina, la situación palestina?
La sociedad no le deja otra opción y por nada del mundo querría privarse de semejante festín. El conflicto palestino-israelí es un gran tema —es un tema serio, denso como una bola de hierro— y a la sociedad le gustan las películas con tema, que le permiten hablar del tema y no de la película.
Así fue como el pasado septiembre el cineasta Nadav Lapid, de 50 años y con cinco largometrajes en su haber, se convirtió en el invitado (...)


