Imaginemos una organización de relevancia internacional implicada durante la Guerra Fría en la denominada red Gladio que tenía previsto impedir, con cualquier método, por ilegal que fuese, que en Europa, en especial en Italia, la izquierda comunista llegase democráticamente al Gobierno. Esa misma organización, tras las Segunda Guerra Mundial, protegería a los nazis; y en España operó con el terrorismo de ultraderecha durante la Transición y en la trama golpista del 23-F. En Italia, sus relaciones con la Mafia son estrechas. Entre sus miembros, los casos de pederastia son numerosos en todo el mundo, siempre protegidos y ocultados por los dirigentes.
Esta organización, no sólo es legal, incluso tiene un Estado dictatorial que nunca es condenado por tribunal internacional alguno, ni por Naciones Unidas. En España, el Estado le da cuatro mil millones de euros cada año; y otras administraciones seis mil millones más. Eso no es todo, está exenta de (...)


