Aspectos financieros aparte, el mecanismo de la deuda es sobre todo un mecanismo muy sutil de dominación de los pueblos del Sur por los acreedores, las grandes potencias, las grandes empresas y por todos los promotores de la mundialización liberal. Al erigir el reembolso de la deuda como prioridad absoluta, el FMI, al servicio de los acreedores, ha obligado a los estados a desangrar a sus pueblos, mientras sus condiciones de vida se degradaban continuamente, como denuncia el Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo.
Después del Sur, ahora es el turno del Norte. Todos los que se benefician en gran medida con el sistema actual, ávidos de mayores ganancias, no quisieron detenerse en este camino tan beneficioso. Inventaron nuevos productos financieros derivados. Seguros de ser rescatados por el gobierno en caso de peligro, los bancos se expusieron a riesgos desconsiderados para obtener un lucro inmediato, con los (...)


