La historia del comisario franquista Juan Creix, abandonado a su suerte a la llegada de la Transición. En los estertores de la dictadura, los sectores moderados del régimen necesitaban posicionarse para el pacto inevitable de la Transición, y el comisario Creix constituía un grave problema: era el arquetipo de la represión contra esos demócratas con los que tendrían que entenderse en un futuro próximo. A partir del testimonio del único jefe de la BPS (Brigada Político Social, es decir la policía política franquista) depurado antes de la muerte del dictador, Batista nos ofrece una gran aportación a la memoria histórica y a su vez un antídoto contra todos aquellos que quisieran hacer desaparecer la represión franquista de la memoria colectiva de este país.
El storyline del libro es la larga carta, manuscrita, que Creix envía a Rodolfo Martín Villa, contándole en primera persona, toda su trayectoria profesional, para pedirle ayuda en el (...)


