
- MAZEN KERBAJ Y JANA TRABOULSI. — Cartel de solidaridad con Gaza, 2024
Tanto en Gaza como en el Líbano, Israel ha emprendido guerras abiertas con objetivos que superan lo convencional. Hamás y Hezbolá han sido decapitados y sus capacidades militares se han visto reducidas a bien poca cosa. El asunto de los rehenes ha sido objeto de largas negociaciones, pero no es el único problema pendiente: Tel Aviv sigue, por su parte, con su política de represalias colectivas y expansión territorial. No obstante, estos complejos conflictos se ven en exceso simplificados en el discurso periodístico y en el político, tanto en Francia como en muchos otros países occidentales. Una buena parte de los aspectos más característicos de estas guerras se omiten desde el momento en que suponen un cuestionamiento de Israel: las innumerables declaraciones oficiales con tintes (...)


