En el ensayo novelado El jardín contra el tiempo la lucha está siempre en marcha y se muestra en la fracturada humanidad que forcejea en sus páginas. Frente a los datos concretos de la imaginación, las divagaciones de una actualidad preocupada por la derrota de un Edén en el que “la vergüenza ha penetrado, alejándonos aún más dolorosamente de nuestro propio cuerpo”.
Salpicado de inminencias, el vademécum de Olivia Laing detalla las descripciones de un psicológico desvarío, destinado a coordinar “cómo gestionamos la grave carga que llevamos encima, cómo la contenemos”. Una aguda sensación de fragilidad se desplaza a través del análisis que la escritora británica hace del largo poema El paraíso perdido del poeta y polemista anglosajón John Milton (1608 –1674), cuyas revelaciones se convierten en un desafío a sus prejuicios. El objetivo de este texto no es otro que mostrarnos en nuestra descarnada desnudez, mediante aventuradas reflexiones (sobre el (...)


