En Borrar la historia, el profesor de filosofía de la Universidad Yale Jason Stanley, autor de Facha, analiza la ofensiva política contra la educación en Estados Unidos —también en Rusia, Israel y otros lugares— como parte de un proyecto más amplio de transformación autoritaria. El autor sostiene que la imposición de una narrativa única sobre el pasado persigue moldear un electorado dócil, dispuesto a seguir a líderes que prometen certezas simples ante realidades complejas. A partir de precedentes históricos, identifica cinco rasgos de una educación fascista: exaltación de la grandeza y la pureza nacionales, proclamación de una inocencia histórica, rígidos roles de género y demonización de la izquierda.
Stanley examina las políticas de censura y control curricular impulsadas en estados como Florida. El objetivo, advierte, no es solo silenciar la esclavitud o el genocidio indígena, sino imponer una visión providencialista de Estados Unidos. Al erosionar la noción de hecho y desacreditar medios, escuelas y ciencia, estos movimientos abren la puerta a una “verdad oficial” que allana el camino al totalitarismo.
Borrar la historia. Cómo los fascistas reescriben el pasado para controlar el futuro
Jason Stanley
Traducción de Ana Momplet | Blackie Books, Barcelona, 2025, 240 páginas, 21 euros


