
- MICHAEL ZELEHOSKI. — National Gridlock III (‘Bloqueo nacional III’), 2016
Libertad de asociación o de reunión, sindical o universitaria, de conciencia o de expresión: desde hace varios meses, en casi toda Europa, el poder pasa a la ofensiva. En Francia, se centra en los habitantes de los barrios populares, que ya tienen dificultades para hacer valer sus derechos más elementales (Sujetos de no derecho). Las autoridades británicas encarcelan a los defensores de Palestina (Los “terroristas” británicos propalestinos), mientras que en Nueva Caledonia, París criminaliza cualquier forma de protesta (¿Hay presos políticos en Francia?). La excepción se convierte en la norma, el estado de emergencia en lo habitual, sin que ningún contrapoder lo impida realmente (¿Qué hacer con la policía y las cárceles?). Todo ello en nombre de una seguridad erigida en imperativo, pero reducida a sus acepciones militar y policial (La mitología de la seguridad).







