Gran Bretaña cuenta con 2,5 millones de musulmanes, lo que representa cerca del 3% de su población. Algunos se instalaron en el país como marinos a partir del siglo XVIII, pero la gran ola inmigratoria comenzó a finales de la década de 1950. Dos tercios de los musulmanes son de origen asiático, indios, paquistaníes (estos son los más numerosos, 660.000, en su gran mayoría de extracción rural), y bangladeshíes. Por otra parte, hay también iraquíes, nigerianos, iraníes, a los que hay que sumar argelinos, somalíes, bosnios, kosovares, etc. La mayor concentración de musulmanes, cerca de 750.000 personas, está en Londres y sus alrededores, en barrios mixtos, donde se hablan más de 50 idiomas diferentes. A esa diversidad étnica se añade una multiplicidad de adhesiones religiosas, aunque la gran mayoría son suníes.
Dos grupos suníes dominan el panorama. En primer lugar, los barelwis, los más numerosos, que incluyen a la gran mayoría (...)


