Que el humor gráfico es primo hermano del ensayo es de todos conocido. Sin embargo, pocos son los dibujantes que se atreven a ir más allá y convertir sus viñetas en algo de mayor entidad. Para ello son necesarias buenas dosis de reflexión y sentido crítico, pero también pericia en el dibujo y soltura en la narración gráfica. Pues bien, sabiendo que además este autor ostenta el honor de haber sido calificado de “zafio” por un tribunal (toda una garantía), no se nos ocurre nadie mejor para realizar un buen "ensayo gráfico" que Manel Fontdevila.
En efecto, con su habitual humildad y claridad expositiva, compone en No os indignéis tanto una obra cuyas piezas encajan con la precisión de un buen argumento. Se trata de una oda a la democracia real así como a los mecanismos que permiten ampliarla, como el ejercicio de la libertad de expresión y la desobediencia civil. (...)


