A lo largo del año 2004 se despreciaron los derechos humanos de la gente corriente, o se cometieron graves abusos contra ellos en todos los rincones del planeta. Los intereses económicos, la hipocresía política y la discriminación socialmente organizada siguieron alimentando las llamas del conflicto en todo el mundo. La “guerra contra el terror” pareció ser más efectiva en la erosión de los principios internacionales de derechos humanos que en la lucha contra el “terrorismo” internacional. Los millones de mujeres que sufrieron violencia de género en el hogar, en la comunidad o en zonas de guerra fueron en su gran mayoría ignoradas. Los derechos económicos, sociales y culturales de las comunidades marginadas quedaron casi completamente desatendidos.
Este Informe de Amnistía Internacional, que abarca 149 países, destaca el hecho de que ni gobiernos nacionales ni organizaciones internacionales han sido capaces de atajar las violaciones de derechos humanos, y pide una mayor rendición (...)


