El 7 de setiembre de 1960, en plena guerra de Argelia, 121 intelectuales franceses firman un manifiesto que justifica la insurrección militar y la ayuda al pueblo argelino en lucha contra el colonialismo. El “Manifiesto de los 121” provoca un escándalo memorable. Sus firmantes son excluidos de la radio y televisión oficiales. Entre los más prestigiosos nombres de las letras, de la ciencia y del arte, sólo se halla un compositor, además redactor del texto.
Ahí comenza la leyenda del Pierre Boulez rebelde.
Nacido en 1925 (ya es hoy octogenario), estudió piano y matemáticas, ambas disciplinas desde los siete años. Su padre, ingeniero y burgués, quería convertirlo en ingeniero; él falsifica las excelentes notas que saca en matemáticas y anuncia a su progenitor que habrá de resignarse con la música.
Estudia en el Conservatorio de París con Olivier Messiaen, descubre a Schöenberg, Bartok y Alban Berg y pronto todos le parecen anticuados. En (...)


