
En el norte, los combates prosiguen. Pero, en esta jornada de efemérides, Antonina narra con voz conmovida el referéndum del 16 de marzo de 2014: “Acudimos como quien va a una fiesta, había banderas tricolores en todas las ventanas, la gente iba de lo más elegante… Después de votar, nos tomamos un café en la ciudad. La gente se ponía a hablar espontáneamente en la calle para intercambiar impresiones y congratularse”. El resultado del escrutinio —organizado a toda prisa en presencia de soldados sin insignias— reflejó una aspiración mayoritaria. Con una participación superior al 80%, los habitantes de Crimea votaron en más de un 90% a favor de la incorporación a Rusia. Mientras que para Kiev esta “reunificación” abrió una herida mal cicatrizada, para la mayoría de los crimeos lo que hizo fue cerrarla (léase el artículo “Una historia de referéndums”).
Desde 2014, se calcula en más de cien (...)



