Ignorado con frecuencia por los medios de comunicación dominantes franceses, Noam Chomsky fue elegido, en 2005, por los lectores del magazine británico Prospect como “el más importante intelectual vivo”. Es un poco, a escala mundial, lo que Jean-Paul Sartre fue para Francia en los decenios de los cincuenta y sesenta del siglo pasado: una referencia en materia de pensamiento crítico, de lucidez comprometida y de militancia política.
Si hacía falta una prueba de la importancia intelectual de este Voltaire de nuestro tiempo, hela aquí: la prestigiosa Cahiers de l’Herne acaba de dedicarle su más reciente publicación. La obra es de tal riqueza de contenido que deviene inmediatamente indispensable para aquéllos interesados en profundizar en el conocimiento del pensamiento chomskyano.
Desde la introducción, los dos editores de la obra de Cahier, Jean Bricmont y Julie Frank, establecen un tono –riguroso, ordenado, cartesiano– perfectamente de acuerdo con esta lógica a la vez implacable y (...)


