Algunas de las marcas representadas en KidzMondo necesitan, con mayor urgencia que otras, la lealtad que asegura el parque. Así sucede con los supermercados Spinneys, socios de una actividad lúdica en la que los niños llenan sus canastas con frutas y verduras de plástico o falsas latas de conserva que sus compañeros, en la caja, escanean con aplicación. “En Spinneys, siempre buscamos mejorar las comunidades en cuyo seno operamos”, escribe Ralph El-Kahi, director de marketing del grupo, en el folleto de KidzMondo.
En Líbano, donde emplea alrededor de mil setecientas personas, Spinneys, propiedad de Abraaj, un fondo de inversiones con base en Dubái, saltó a los titulares “en marzo de 2012, cuando se negó a aplicar el primer aumento del salario mínimo después de dieciséis años”, cuenta Charbel Nahas, quien en ese tiempo era ministro de Trabajo. Después de esperar tres meses, unos cien empleados presentaron una petición ante la administración. (...)


