Las “estadísticas étnicas”, igual que la “discriminación positiva”, son objeto de una de esas polémicas formales a las que son aficionados los medios de comunicación franceses. En Francia, como en el resto de Europa, las discriminaciones afectan particularmente a las personas de extracción inmigrante, ya sea que ellas mismas se reconozcan de ese origen, o que se sientan así consideradas por los demás. Sólo estadísticas fiables pueden dar cuenta de esas desigualdades y dar una idea de su dimensión. Por lo tanto, la pregunta que se impone no es : “¿se necesitan estadísticas étnicas?”, sino: “¿qué tipo de estadísticas pueden dar cuenta de las discriminaciones de tipo étnico?”.
Al respecto, algunos parecen descubrir la luna. Desde 1999 investigaciones oficiales del Instituto Nacional de Estudios Demográficos (INED) integraron el país de origen y la nacionalidad de las personas. El estudio anual de 2005 sobre el empleo, realizado sobre 40.000 personas, incluía los (...)


