Escribe Sami Naïr en el posfacio de este libro colectivo que el imperativo moral y político de resistir frente a lo intolerable exige hoy, más que nunca, una capacidad de interpretación del mundo sin la que no sólo no es posible cambiarlo –dando la vuelta a la tesis de Marx– sino ni siquiera la decisión misma de la resistencia.
La sociedad del conocimiento de la que hablamos continuamente como nuestro proyecto prioritario, carece de sentido si no se orienta precisamente como sociedad del reconocimiento. Y para esa tarea de hacer visibles a todos los otros, de habilitar políticas de presencia, es imprescindible primero una cartografía cognitiva. Ese es el objetivo explícitamente enunciado por los coordinadores de este libro, los profesores Nogués y Romero, que han reunido a una veintena de especialistas europeos y americanos, representantes no sólo de las diferentes orientaciones de la geografía contemporánea, sino de otras ciencias sociales, y (...)


