En la relación entre representación, separación de poderes y opinión pública radica la democracia constitucional. Andrea Greppi propone una doble lectura sobre sus reflexiones. “Pueden ser tomadas como una advertencia sobre la necesidad de tomar en consideración la quiebra de algunos supuestos muy fundamentales cuya inestabilidad está poniendo contra las cuerdas la efectiva realización de los principios de representación y separación de poderes”.
Pero, en un segundo nivel, advierte a los filósofos que construyen ambiciosas teorías sobre la democracia deliberativa “sin pararse a considerar dónde está el punto de enganche con la realidad institucional, así como a los juristas y politólogos que hacen oídos sordos a lo que sucede en el ámbito de la filosofía, donde se elaboran y se hacen explícitas las dificultades a las que atendemos y las razones que nos guían en la experiencia cotidiana”. Greppi insiste en que sin reglas que instituyan mecanismos de representación y separación (...)


