
- Françoise Pétrovitch. — Tenir (’Sujetar’), 2022
“Dicen que la cárcel sirve para reinsertar, entonces ¿por qué llevo dos semanas sin ir a clases ni hacer deporte?”. Sami tiene 16 años. Su celda tiene unos pocos metros cuadrados de superficie. Entre dos paredes cubiertas de grafitis, hay una cama y un váter-ducha con la puerta arrancada. La bandeja del almuerzo del día anterior sigue ahí, sobre una mesa. En Francia, a 31 de diciembre de 2022, 614 menores, presos preventivos o ya condenados, estaban internados en un módulo para menores (QPM, por sus siglas en francés) o en uno de los seis centros penitenciarios para menores (EPM), cada uno con unas sesenta plazas —el caso de Sami, en el barrio de La Valentine en Marsella—. La duración media de las penas de prisión incondicional, cuando las dicta la (...)


