Hans Magnus Enzensberger, galardonado con múltiples premios, entre ellos el Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades, sigue siendo uno de los intelectuales más prestigiosos de Europa. La recopilación de crónicas de diez escritores testigos oculares de sucesos acaecidos de los años 1944 a 1948, en una Europa devastada física y moralmente por la guerra, no puede considerarse como un anexo a la llamada “literatura de los escombros”. Pocas novelas trasmiten como estos textos el horror de aquellos años.
Los nombres de sus autores son conocidos: Stig Dagerman, Alfred Döblin, Janet Flanner, Max Frisch, Martha Gellhorn, John Gunther, Norman Lewis, A. J. Liebling, Robert Thompson Pell y Edmund Wilson. Cada uno con su estilo personal, su ideología o sus prejuicios a flor de piel, añaden reflexiones a lo que habría sido únicamente un buen trabajo periodístico. No basta señalar y describir el dolor y el espanto. Ambos exigen algo más del testigo (...)


