Portada del sitio > Mensual > 2025 > 2025/12 > El octavo frente

El octavo frente

Editorial, por Benoît Bréville, diciembre de 2025

Israel ha perdido el favor de la opinión pública estadounidense (véase el artículo de Serge Halimi, “Incluso los estadounidenses se cansan de Israel”). Consciente del peligro, el primer ministro Benjamín Netanyahu ha anunciado la apertura de un “octavo frente”: la “batalla por la verdad”, con el fin de reconquistar los corazones y las mentes (1). Tel Aviv nunca ha descuidado este terreno, aunque sus esfuerzos se habían concentrado, sobre todo, en los medios de comunicación tradicionales. Pero, como explicó Netanyahu el pasado 26 de septiembre, durante un encuentro en Nueva York con influencers estadounidenses, “las armas cambian con el tiempo. […] Hoy, lo más importante son las redes sociales”.

Aunque lejos de librarse de la censura, las plataformas Instagram, TikTok, X, Facebook o YouTube han servido para difundir miles de mensajes y vídeos que se oponen al discurso oficial. Periodistas independientes, testimonios de palestinos, imágenes de cuerpos mutilados…: cuando se informan de otro modo, a los ciudadanos les cuesta más tragarse lo de que todo está permitido en nombre del “derecho de Israel a defenderse”.

Tel Aviv ha decidido tomar cartas en el asunto. Ha encargado a la empresa Clock Tower X que inunde las redes sociales estadounidenses de contenidos “pensados para la generación Z”. Esta agencia también debe crear una infinidad de páginas de Internet destinadas a orientar las respuestas de ChatGPT o Grok. Los encargados de completar la operación son influencers remunerados con hasta 7000 dólares por publicación.

Pero también hay que lograr que desaparezca lo que la gente no debe ver. En este punto, todo es cuestión de algoritmo. A Netanyahu, X no le preocupa (“Elon [Musk] es un amigo, hablaremos con él”). El problema es sobre todo TikTok. Propiedad de una empresa china, pero usado como fuente de información por cuatro de cada diez jóvenes estadounidenses, la plataforma ha sido acusada de favorecer los contenidos propalestinos. De hecho, como reveló una investigación del Washington Post (2), si estos contenidos son más visibles en TikTok que las publicaciones proisraelíes es simplemente porque los usuarios los producen diecisiete veces más. Qué más da: los defensores de Israel ven en la plataforma una “Al Jazeera con esteroides”, un “fentanilo digital fabricado por China”, una máquina para “lavarles el cerebro a los jóvenes estadounidenses mostrándoles vídeos de carnicerías en Gaza”. Un joven y diligente estadístico ha llegado incluso a calcular que pasar treinta minutos al día en esta red social aumenta un 17% las posibilidades de volverse antisemita.

Por fortuna, Netanyahu puede contar con su amigo Donald Trump. El presidente estadounidense acaba de refrendar la posible toma de control del 80% de TikTok USA por parte de una corporación dirigida por Larry Ellison, segunda fortuna mundial y primer mecenas privado del Ejército israelí. En Oracle, su empresa —que abastece, principalmente, a los centros de datos y las infraestructuras de vigilancia usadas por las autoridades israelíes—, tienen clara su filosofía: “Si un empleado no está de acuerdo con nuestra misión de apoyar al Estado de Israel, tal vez esta no sea la empresa adecuada para él” (su ex directora general Safra Catz dixit). Ellison sueña con llenar el espacio público de cámaras cuyas imágenes serían analizadas en tiempo real por una inteligencia artificial. De ese modo, “los ciudadanos adoptarán su mejor comportamiento porque todo será registrado y analizado”, explica.

Si se adueñara de TikTok, Ellison pondría sus manos sobre una mina colosal de datos personales, sociales, culturales y políticos. Algo así le permitiría tener un control más eficaz del debate público estadounidense, a menos que la generación que había entreabierto la ventana de la información se niegue a que le vuelvan a cerrar los postigos. Y se vaya a buscarla a otro lado.

NECESITAMOS TU APOYO

La prensa libre e independiente está amenazada, es importante para la sociedad garantizar su permanencia y la difusión de sus ideas.

(1) Después de Gaza, Cisjordania, el Líbano, Irán, Yemen, Siria e Irak. Cf. su discurso en el hotel Waldorf Astoria de Jerusalén, 13 de agosto de 2025.

(2) Naomi Nix, “TikTok posts on Israel-Gaza war are overwhelmingly pro-Palestinian”, The Washington Post, 7 de octubre de 2025.

Benoît Bréville

Director de Le Monde diplomatique.