¿Qué interés o garantías ofrece un editor que rechazó, sin leerlo, el manuscrito de La decadencia de Occidente? El mismo Kurt Wolf (1887-1963) da la respuesta: “No tengo ningún motivo para enorgullecerme de haber devuelto al autor el manuscrito de La decadencia de Occidente sin haber llegado a leerlo. Es difícil explicar semejante estupidez a posteriori (…). Me disgustaba lo banal que me parecía la letra de la carta … y puede que esto sea un prejuicio muy necio (…) Más importante fue la reflexión que me hice (…) si aquel tal señor Spengler ofrecía a la editorial Kurt Wolff una obra semejante debía de ser porque todas la editoriales ya la habían rechazado”.
Kurt Wolff da una lección de humildad. La penitencia tardaría poco en recibirla: la obra de Oswald Spengler fue de inmediato aclamada en todo el mundo, pero el sello editorial no era el suyo. (...)


