“Panizza es la figura más odiosa, la más disonante de toda nuestra literatura actual. Nadie ha atacado con tanta brutalidad como él, en los tiempos del Reich, a la Iglesia Católica y al Papa, a los alemanes y a su emperador”; escribió el notable periodista Hans Prescher.
El 30 de abril 1895, Oskar Panizza comparece ante el tribunal de Múnich por haber escrito Concilio de amor, pieza de teatro que le supuso la gloria literaria, y estrenada en Europa (París) ¡en 1969! por Jorge Lavelli.
Tuve la suerte de asistir a esta representación, que causó gran escándalo, mas no tanto como el texto en Alemania: Allí la comunidad católica se sintió herida por una obra que de forma sarcástica y grotesca ofrece una visión esperpéntica de la mitología cristiana, ridiculizada a través de sus principales personajes, Dios, Jesucristo y su madre. Acusado de pornografía y de blasfemia, Panizza fue condenado a un (...)


