Uno de los pocos escritores contemporáneos (en sentido pleno) que no muere antes que su obra es Thomas Bernhard. La aparición de textos inéditos en nuestra lengua la agradecemos sin reservas. Reunidos en un solo volumen estos cuatro relatos, bajo el título de uno de ellos, Goethe se muere, cuya traducción a cargo de Miguel Sáenz es insuperable, los lectores del autor austríaco (1931-1989) volvemos a disfrutar de un estilo narrativo que cautivó y arrastró a otros escritores a imitarlo con mejor o peor fortuna (pienso en Peter Handke), pero debo decir que la voz de Bernhard, cantante de ópera vocacionalmente frustrado, no sólo tiene un timbre musical, una potencia y un ritmo inconfundibles, sino que además la letra llega como una respiración irrespirable, si puedo expresarlo así, pues si Bernhard no se asfixia es porque asfixia al lector. Él sabe cómo y cuándo utilizar la mascarilla de oxígeno con (...)
Portada del sitio > Mensual > 2012 > 2012/11 > Bernhard, otra vez al ataque
Nada es sacrosanto
Bernhard, otra vez al ataque
por Ignacio Carrión,
noviembre de 2012
Este artículo está reservado a suscriptores.
Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la lectura.
¿Todavía no es suscriptor?
Elija su fórmula de suscripción y cree su cuenta.
NECESITAMOS TU APOYO
La prensa libre e independiente está amenazada, es importante para la sociedad garantizar su permanencia y la difusión de sus ideas.
P.-S.
Goethe se muere
Thomas Bernhard
Alianza, Madrid, 2012, 119 páginas, 16 euros.


