Virus
Rusia “está organizando ciberataques contra [los] hospitales” franceses, se alarmaba el pasado 20 de febrero el presidente francés Emmanuel Macron en TikTok. Según la Agencia Nacional de Seguridad de los Sistemas de Información (ANSSI), en 2022 y 2023, 30 establecimientos sanitarios sufrieron ciberataques de ransomware, lo que supuso pérdidas de millones de euros y la publicación en internet de datos confidenciales. Ahora bien, el director general de la ANSSI lo describió como una “pesca de arrastre, en la cual los atacantes no apuntan a un objetivo particular, sino a todos en general” (France Inter, 10 de julio de 2023). Y precisó que, a decir verdad, los establecimientos del sistema de salud caían en sus redes debido a “la vulnerabilidad [de sus] sistemas informáticos […] y a su mayor interconexión con sistemas informáticos exteriores”. Dicho de otro modo: la falta de financiación reduce la capacidad del sistema sanitario para hacer frente a los ataques de virus, digitales o no.
Propaganda
También en TikTok, Macron le ha reprochado al Kremlin que “manipule nuestras opiniones con mentiras difundidas por las redes sociales”. Sin embargo, el Servicio de Vigilancia y Protección contra las Injerencias Digitales Extranjeras (Viginium) está alerta. En febrero de 2024, a pocos meses de las elecciones europeas, sus agentes detectaron un dispositivo “estructurado y coordinado de propaganda prorrusa”. La prensa reprodujo rápidamente la información. La red de falsos medios de comunicación —bautizada como Portal Kombat— se dirige al público europeo y ucraniano, pero, en varios meses, su página web en francés apenas recibió algo más 10.000 visitas. Un informe del Senado francés hecho público en julio de 2024 advertía de lo siguiente: “Desde el momento en que no estamos en condiciones de medir con exactitud la audiencia y el impacto de una operación de influencia, dirigir la atención del público y de los medios de comunicación sobre su existencia […] puede obrar en favor del adversario, al dar la ilusión de que cuenta con unas capacidades mayores de lo que son en realidad”.
Opositores
El 5 de mayo de 2025, el jefe de Estado francés volvió a acusar al Kremlin de “violar nuestras fronteras para asesinar a opositores”, sin precisar a qué se refería. ¿Tal vez al intento de asesinato por envenenamiento, en 2018, del exagente doble Serguéi Skripal por parte de los servicios rusos de inteligencia militar… en suelo británico? En Francia, los últimos asesinatos políticos de extranjeros que han llegado a conocimiento del público fueron los de tres activistas kurdos en 2013, en París. El responsable fue Turquía, miembro de la Alianza Atlántica y apreciado en el palacio del Elíseo por su posible participación en una “coalición de voluntarios” que supuestamente brindará garantías de seguridad a Ucrania. El ministro de Justicia y la portavoz del Gobierno también han acusado recientemente a Rusia de suponer una amenaza terrorista. Tanto uno como otra sacaron a colación el asesinato, en 2020, del profesor de secundaria Samuel Paty por “un checheno ruso” llegado a Francia a la edad de seis años. Pero sin mencionar que la familia del asesino había conseguido el asilo político debido a la persecución del régimen ruso por intermediación de su factótum Ramzán Kadírov, jefe de la República de Chechenia.








