Mil Ríos es un libro con territorio, con orillas atravesadas por marcas productivas y destructivas, por ritos de fiesta, por apariciones y ausencias como el agua que, ocasionalmente, reborda ese lavadero para que, furtiva, pueda entrar la piragua. Su origen parte de una aventura inquietante en la que se envuelven un fotógrafo-organizador, Manuel Sendón, que, en el marco de lo que se denominara Nuevo Documentalismo, allá por la década de 1990, con la serie Paisaxes se adentraba en lo irreal de la representación. Y un artista más joven por generación, Fran Herbello, cuyo trabajo sobre el cuerpo y la identidad está en títulos como A imaxe e Semellanza.
Son fotografías documentadas por un viaje de cercanías, repetido, recurrente; es el desasosiego elemental de un eterno ir y venir, a contracorriente, de dos creadores contemporáneos de imágenes, Fran Herbello y Manuel Sendón, (...)


