El título de este libro tiene como una de sus referencias la jura de la bandera estadounidense, que proclama “una nación, bajo Dios, indivisible”, y que incorporó la referencia al amparo divino en 1954, en plena fiebre anticomunista. La cita no es aleatoria, en tanto Martín Plot se propone analizar la etapa histórica que se inaugura con los atentados de 2001 en Estados Unidos, periodo en el que una alianza entre neoconservadurismo militarista, neoliberalismo económico y derecha religiosa se encargó de poner en jaque a todos los principios democráticos en aquel país.
Lo que retrata aquí es un proceso de transformación en la cultura política estadounidense que, a partir de la declarada “guerra contra el terrorismo” instaurada por la Administración Bush y apoyada sin vacilar por la mayor parte del espectro político, legitimó un estado de excepción de alcances indefinidos y justificó la aplicación de la tortura y la ejecución de (...)


