La palabra “genocidio” fue acuñada en 1944 por el abogado polaco Raphaël Lemkin en su libro Axis Rule in Occupied Europe en un momento en el que se descubría la magnitud y la naturaleza del “exterminacionismo” nazi. Se compone del prefijo griego génos, que significa ‘clan’, ‘estirpe’, ‘raza’ o ‘tribu’, y del sufijo cidio, procedente del latín caedere, que viene a significar ‘masacrar, matar’. Fue establecido como delito de derecho internacional por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1946 y objeto de un tratado específico en 1948: la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, ratificada desde entonces por 153 países. Forma parte de los delitos contra los que el Tribunal Penal Internacional (TPI) tiene capacidad de juzgar, junto con los crímenes de guerra, los crímenes de lesa humanidad y los crímenes de agresión.
Es el tipo penal más grave del derecho internacional, ya que (...)


