El Desastre del 98 descrito por el poeta y periodista Stephen Crane (1871-1900) tiene poco que ver con la epopeya. A lo largo de este libro sobre la Guerra de Cuba, que enfrentó a España con los Estados Unidos, compartimos el sufrimiento y la perplejidad de unos combatientes exentos del tópico valor y del patriotismo de los héroes. Admirado por Conrad y Hemingway, Crane supo desvelar lo absurdo y lo infrahumano de la guerra –de ésta o de cualquier otra guerra– pues todas transforman en absurdos y perversos a sus protagonistas. Llega un momento en la novela que nos preguntamos: ¿Son soldados dementes esos que corren detrás de las banderas, o son pobres víctimas de un suicidio colectivo y forzoso en la peor de las carnicerías?
Hijo de un clérigo metodista, Stephen Crane vivió poco y deprisa. Viajó por medio mundo, cubrió varias guerras, residió en Inglaterra y se casó (...)


