
- JOSEPH BEUYS. — Capri-Batterie, 1985
Cuando emprendieron su guerra contra Irán, en febrero de 2026, Tel Aviv y Washington desencadenaron no una, sino dos grandes ofensivas: la primera, deliberada y planificada desde hace mucho, contra las infraestructuras militares y gubernamentales iraníes; la segunda, en apariencia fortuita, contra el sistema energético mundial.
Para muchos Estados importadores, tanto en Asia como en otras latitudes, la brusca interrupción de los flujos de gas y petróleo provenientes del golfo Arábigo-Pérsico se ha traducido en escasez de carburante para el transporte y la producción eléctrica, acompañada de un fuerte aumento de los precios. En Filipinas, el presidente Ferdinand Marcos Jr. ha decidido precaverse declarando el “estado de emergencia energética” e instaurando la semana laboral de cuatro días en los organismos gubernamentales. Otros países han optado por cerrar escuelas y reducir el horario laboral, (...)


