
- Tetsuya Ishida. — Standing By (‘En espera’), 1999
La sala de espera siempre fue una metáfora del contrato social en salud. Uno espera porque confía. Espera porque sabe que su turno llegará, porque presupone que detrás de la demora hay un sistema que funciona y una autoridad que responde. Cuando la espera se vuelve interminable, no se pierde solo tiempo: se pierde la creencia en el sistema. Hoy, lo que se agota no es la paciencia biológica de los pacientes, sino la paciencia social.
En las últimas décadas, la salud ha dejado de ser solo un problema sanitario para convertirse en un indicador sensible del vínculo entre el Estado y la ciudadanía. La caída en la satisfacción con los servicios de salud, el rezago en la vacunación y la expansión de los autocuidados revelan un fenómeno más profundo. (...)


