El discurso recurrente y machacón del neoliberalismo rampante y de la socialdemocracia en declive insiste, con sus diferencias y matices, en el crecimiento como receta para remediar los problemas políticos y económicos: reducir el paro, garantizar las pensiones, disminuir las desigualdades o proteger el medio ambiente. Desde otra perspectiva, sin embargo, el crecimiento no es la solución, sino el problema: un factor de crisis, una amenaza para el planeta y un obstáculo para el bienestar. Los autores proponen una sociedad del “vivir bien” y no del “tener más”.
Gadrey, Marcellesi y Barragué rechazan la austeridad punitiva, pero diseñan una sociedad que puede llegar al pleno empleo con un alto nivel de protección social para todas las personas y dentro de los límites ecológicos del planeta. Una vía hacia otra prosperidad post-crecimiento más justa, menos violenta y viable en cuanto a sostenibilidad. “Es mucho más importante tener en mente la relación entre (...)


