Sepan cuantos esto lean que Vilalba (Lugo) no es de Fraga ni mucho menos de Rouco Varela. Más lo sería de Antón, personaje ficticio surgido del magín de Bernardo Cendán; mejor todavía, Antón somos todos los nacidos en este lugar de Galicia cuyo nombre no podemos olvidar.
Cura progresista, Bernardo Cendán es una referencia vital básica para los convencidos de que la realidad va más allá de lo tangible; para los que saben que la vida de un ser humano es lo que uno percibe, no sólo lo que todos ven. El mundo interior y el exterior no son compartimentos separados y diferenciados. El pensamiento crea realidad, es realidad. A Cervantes no lo consideramos más auténtico que a don Quijote. Incluso el escudero vive más entre nosotros que su creador. Bernardo Cendán sabía que los personajes irreales existen más que los corpóreos. Nunca dudó de las hazañas de don Quijote y (...)


