De las 60.000 toneladas de goma arábiga cruda producidas al año, Sudán exporta la mitad; Chad, un cuarto, y Nigeria, un décimo. Los otros quince países productores (Malí, Mauritania, Senegal, Uganda, Tanzania, Etiopía, Camerún...) se reparten el resto del mercado.
Francia, primer importador mundial de goma, compra el 46% de la producción; allí, la actividad de transformación y reexportación hacia otros países –en particular Estados Unidos– está especialmente desarrollada.
Una tonelada de goma cruda se exporta a un precio de 2.500 dólares; una vez refinada, se revende al cliente final a un precio de entre 8.000 y 12.000 dólares la tonelada, según la calidad.


