
Un grupo de mujeres intenta alcanzar la costa de Pemba surcando las aguas turquesas del océano Índico. Sobre sus cabezas cargan cubos llenos de pescado, que esperan vender en el mercado de Paquiteque, el barrio más antiguo de la capital provincial de Cabo Delgado. Sin embargo, en las playas de arena fina del noreste de Mozambique reina una calma engañosa. La región es presa de recurrentes y mortíferos ataques yihadistas desde el 5 de octubre de 2017. Aquel día, la pequeña ciudad portuaria de Mocímboa da Praia fue ocupada durante 48 horas por un grupo fuertemente armado afiliado a la Organización del Estado Islámico (OEI) bajo el nombre de Al Shabaab (que significa ‘Los Jóvenes’ en árabe) o Jamaat Ansar al Sunna (‘Ejército de Protectores de la Tradición’). A pesar de las numerosas operaciones militares emprendidas por el Gobierno mozambiqueño y varios Estados de la subregión, la provincia no ha (...)



