Antes de desembocar en el mar Negro, el mayor río de Europa topa con sus aluviones y se dilata por un amplio delta. En Tulcea, la ciudad más oriental de Rumanía, el Danubio se divide en tres brazos. El de Chilia señala la frontera con Ucrania. Los parajes naturales se extienden hasta donde la vista alcanza desde la colina del Monumento a los Héroes, que ensalza el “coraje del pueblo rumano en la guerra de liberación de la dominación otomana”, la guerra ruso-turca de 1877-1878 que llevó a la independencia del país.
Varias columnas de humo se elevan en el horizonte. De las chimeneas de una de las pocas fábricas locales que todavía no han cerrado surgen volutas blancas. Otras volutas —estas grises— se elevan desde un lugar impreciso donde los habitantes queman desperdicios de diverso género. Y también hay otras, aún más oscuras, que se levantan tras la frontera ucraniana. (...)


