Sin ser propiamente una obra de época, pues navega entre el presente y el pasado, esta novela gráfica es una interesante reflexión sobre las raíces de la gente trabajadora de España. Aunque fomentada, a veces resulta increíble la ignorancia general sobre las numerosas migraciones que llevaron a cabo varias generaciones. Bien sea por motivos económicos o políticos, todas ellas conocieron el desarraigo, un sentimiento íntimo cuyo amargo sabor trata de recuperar esta obra.
El planteamiento del guión acierta en su enfoque didáctico ya que, más que pretender dar una lección de historia, deja planteada la cuestión e invita al lector a informarse por sí mismo. La protagonista es una joven, hija de migrantes barceloneses, que ha vivido toda su vida arropada por la colonia española de Béziers. En contraste con su novio, el “futbolista”, su espíritu inquieto le hará preguntarse por sus orígenes. Así, el lector le acompañará en un breve (...)


